WE THE PEOPLE
4 de Febrero 2014
GOUVERNEUR MORRIS NACIO UN VIERNES 31 DE ENERO, COMO HOY, pero en 1752. Hubiera pasado desapercibido si no hubiera sido por una carrera muy animada y una aportación muy famosa. Originario del barrio del Bronx en Nueva York, hijo de una familia bien colocada, asistió a la ahora Universidad de Columbia y se recibió como abogado a los 19 años. Despues de pasarse algún tiempo decidiendo si iba a hace algo útil, se unió al grupo de revolucionarios que estaban tramando la independencia de Estados Unidos.
Desde que estuve en Filadelfia al principio del siglo 21 y que me interesé. mas aun, en el diseño como forma de reflexionar, empecé a expresar en mis presentaciones sobre el tema que Estados Unidos fue el primer país diseñado. Desde luego que hubieron republicas anteriores a la norteamericana. El propio Platón escribió un libro, La República, que es un diálogo socrático que data de unos 2400 años; también existió una república bajo los Romanos y este concepto de país-nación fue emergiendo mas por las costumbres que por las leyes que les siguieron y que emanaban de las costumbres.
Los famosos Padres Fundadores de EEUU se dieron a la tarea de reflexionar sobre cómo se podría establecer un sistema de gobierno que tuviera un sistema de controles y equilibrios y cómo se le podría dar una forma literaria a todo esto. Los Fundadores, salvo Benjamín Franklin, eran todos jóvenes. Jefferson tenía apenas 30 años cuando escribió la Declaración de Independencia. El gobierno tuvo al principio una serie de dificultades financieras que el propio Gouverneur Morris ayudó a resolver porque había estado trabajando en las finanzas y sabía mucho de sistemas económicos.
Participó activamente en la Convención Constitucionalista-tomando la palabra mas de 150 veces. Y cuando llegó el momento clave de su participación. Gouverneur Morris, de su puño y letra escribió una de las frases mas famosas del mundo:
“ We the People of the United States, in Order to form a more perfect Union, establish Justice, insure domestic Tranquility, provide for the common defence, promote the general Welfare, and secure the Blessings of Liberty to ourselves and our Posterity, do ordain and establish this Constitution for the United States of America.”
Frase que pasó para siempre a la historia. Tenia 35 años.
WE THE PEOPLE QUE VIVIMOS EN ESTAMBUL FUIMOS AL PUENTE GALATA que une los dos lados de la ciudad europea separada por el Cuerno de Oro, un cuerpo de agua conectado al Bósforo. Al principio es un poco complicado saber en donde está uno en esta ciudad, porque por un lado está Asia, por el otro lado esta Europa y ambos continentes están separados por el estrecho de los Dardanelos, el mar de Mármara y el Bósforo - un estrecho conectado con el Mar Negro. El Bósforo es un cuerpo de agua, como el brazo derecho de una Y. El brazo izquierdo de la Y es un estuario (Haliç en Turco) conocido como el Cuerno de Oro. Para pasar de un lado europeo de Estambul (en donde están, por ejemplo, Santa Sofía y el Gran Bazar) al otro lado de Europa ( en donde están, por ejemplo, Nişantaşı, Bebek y el gran palacio de Dolmabahçe) hay que cruzar por uno de tres puentes. El Puente Galata es el mas cercano al Bósforo y es el mas grande en la ilustración. Debiese decirse Gálata en castellano- por referirse al pueblo celta que vino a establecerse en Asia Menor. pero estas son exquisiteces académicas para ayudarles a luchar contra el insomnio. A ese puente fuimos Sabâ y yo el sábado. Enfrente y a la derecha está el mercado egipcio o Bazar de las Especias.
Debajo del puente hay muchos restoranes con especialidades de pescados. Pero el lugar verdaderamente divertido se encuentra pegado al puente, dentro del Cuerno de Oro y pegado al lado Oeste. Consiste de tres pequeños barcos de unos 15 metros de eslora que parecen barcos piratas del siglo 17 pero sin velas y que son en realidad las cocinas en donde preparan solamente una especialidad: torta de pescado. Los barcos están atracados al muelle en el que hay tres enormes tiendas de campaña con cubiertas de plástico y que son los comedores de los barcos.
Y digo que preparan torta de pescado porque solo hay un tipo que consiste en un pan, como bollo de hot dog pero mas grande y un poco mas chicloso. Al centro tiene una pequeña macarela o caballa frita, abierta en mariposa y de fuerte sabor intenso; un poco de lechuga medio marchita; y unas rebanadas de cebolla, previamente lavadas para que no sepan muy fuerte. Eso es todo. La torta cuesta 6 liras turcas y el negocio es como Tito’s Tacos en Sepulveda y Washington. Siempre hay colas en los tres barcos. Los barcos tienen el nombre de Pescadería Histórica de Eminönü, que es el nombre del barrio. Todos los miembros de la tripulación (cocineros, cajeros, galopines) están vestidos igual, con pantalones negros bordados con diseños arabescos de hilo dorado, camisas negras y barbas sin varios días de rasurar. No hay meseros. Paga uno su torta y se sienta uno en una especie de mini barril de unos 40 centímetros de alto, alrededor de una mesa de unos 50 centímetros de diámetro y se come uno su torta, envuelta parcialmente con un papel estraza, que, en caso necesario, sirve como plato, agregándole al gusto jugo de limón de botella y, si uno quiere, sal. Otros galopines traen agua, jugos o refrescos y eso es todo. Los lugares están abarrotados 24 horas al día con “We the People” y es divertidísimo ver a los cocineros friendo macarelas en las planchas calientes de los barcos (que tienen una especie de cañón de madera en la proa), mientras el paso de los barcos por el Cuerno de Oro crean un oleaje que tiene a los cocineros en perfecta tranquilidad a pesar de que los barcos-cocina se están moviendo como el barco en Perfect Storm, pasando los cientos de tortas a los cajeros que entregan la mercancía y reciben sus liras en una línea de ensamble permanente. Riquísimas!
Cuando nos subimos al taxi para ir al Gran Bazar el chofer nos dijo: “Ah! Acaban de comer su torta de pescado.” Yorum yok! *
LA LLEGADA AL GRAN BAZAR NO DEJA DE SER EMOCIONANTE CADA VEZ porque, a pesar de haberlo visto muchas veces, es como si fuera uno por primera vez. No sé cuantas entradas hay al Kapaliçarşı (capalicharshe con e final de Paris) que quiere decir Bazar Cubierto, pero son unas 60 calles cubiertas con techos y claraboyas y unas 3000 tiendas. Entre 250 mil y 400 mil personas acuden al Bazar diariamente. Llegamos en taxi a la misma entrada de siempre, en donde llevan restaurando la mezquita unos 25 años! Veníamos solo “para ver” y salimos con dos mascadas, dos toallitas para enjabonarse y unos tazoncitos para Xcanchakán….después de dos horas. Es muy difícil no pararse enfrente de todas las tiendas, desde las que venden joyas de diamantes, pulseras de oro y collares de perlas; hasta las que venden jabones, toallas y vasijas para el hamam; artesanías de cerámica, de cobre, de vidrio, de estaño; mascadas, pashminas, telas, chamarras, abrigos; y alfombras, alfombras, alfombras y mas alfombras. Hay también muchas casas de cambio. Ademas, no tantas como en el Bazar Egipcio, pero si hay algunas tiendas de dulces y algunas de especias. Y los sanitarios mas limpios de Estambul! Ya saliendo nos paramos para ver unas imitaciones casi perfectas de las bolsas de cuero de los grandes modistas franceses e italianos. Aquí hay de todo!
De ahí utilizamos una salida diferente, directamente al tranvía en la parada que se llama Beyazit y que está algunas paradas después de Sultahahmet, el Centro Histórico Otomano donde están algunos de los grandes monumentos mas conocidos como la Mezquita Azul, las Cisternas Romanas y el Palacio de Topakapı. Para subirse al tranvía hay que comprar una ficha en una maquina que tiene el curioso neologismo de “jetonmatik”, mezcla de palabra francesa con palabra griega escrita con ortografía alemana. Por tres liras recibe uno una ficha roja de plástico que deja uno caer en el rehilete de control parra tener acceso al andén. El tranvía estaba repleto, pero nos unimos con gusto a “We the People” porque como el tranvía tiene su carril especial, dejamos a todo el tráfico atrás y tuvimos la suerte de bajarnos y unos minutos después encontrar un taxi que nos trajo a Nişantaşı.
* Sin Comentario. N del T
Despues de todas estas aventuras llegó el vidriero que venía a instalar una repisa para poner todos los aparatos electrónicos que se necesitan para la vida contemporánea – control del cablevisión, WiFi, teléfono, reproductor de DVD y un espejo. El vidriero, Sadettin Usta, que quiere decir Maestro Sadettin, es como el Maestro Rigoberto, encargado de la Tlapalería de la Avenida Coyoacán. Chaparrito, gordito, con bigote y muy serio en su trabajo. ya habia venido antes a poner unos espejos y Sabâ y yo estábamos sorprendidos de que no usara un nivel para colocarlos. Cuando le preguntó porque no usaba nivel, contestó que no lo necesitaba, que él sabia perfectamente cuando los espejos están nivelados. Mi obsesión compulsiva no me permitió aceptar esa respuesta en aquella ocasión y fui a buscar mi nivel y lo traje para que Sabâ le mostrara lo que, a todas vistas, no era un espejo nivelado. Ya que a regañadientes lo ajustó y que estuvimos tranquilos de que todo estaba bajo control no pensamos mas en ello. Esta vez llegó de nuevo sin nivel y otra vez saqué el mío y cuando Sabâ le dijo, “mire, no está nivelado”, nos dimos cuenta de que nuestro genial vidriero no sabia muy bien cómo usar el nivel!
Pero el Maestro Sadettin es un señor que tiene toda la gentileza del mundo. Vino una primera vez para ver qué se necesitaba. Vino una segunda vez para enseñarnos una muestra del vidrio que sugería para la repisa para los controles, vino una tercera vez con la repisa y el espejo pero como el diario estaba enfrente de la puerta de entrada y Deniz, la lectora asidua de la casa no lo habia recogido, decidió no tocar la puerta “para no despertar a sus clientes.” Cuando nos enteramos de esto por el portero Sabâ le habló para hacer una cita a la que acudió asiduamente y colocó todo con mucha eficacia. Cuando regrese a hacer algo, nosotros le prestaremos nuestro nivel y le enseñaremos a usarlo y le agradeceremos que no cambie su dedicación y servicio al cliente tan extraordinario. El Maestro Sadettin es un “We the People” a toda madre!
CUANDO HE ESTADO EN ENERO EN ESTAMBUL SIEMPRE ME HA TOCADO muy buen tiempo: los cielos despejados, la temperatura aceptable, poco o nada de viento y desde que llegamos así habia estado todo, con gran preocupación de las gentes porque no ha llovido mucho en el otoño ni al principio del invierno y las reservas de agua de la ciudad están bajas. Para un visitante esporádico, como yo, esto no es motivo de gran preocupación. Desafortunadamente de pronto el clima cambió y, aunque no ha llovido ni nevado, si tuvimos unos cuatro días de frio intenso, de gran humedad, en donde sientes que ya va a llover, y de vientos fuertes, lo que nos hace recordar el gran placer de vivir en lugares en donde el verdadero invierno como los de Europa o el norte de las Américas no existe. La temperatura ha ido mejorándose un poco pero no por eso nos llena de alegría; sabemos que esto puede cambiar. No tengo la melancolía que a veces tenia en Ginebra cuando era un joven estudiante o en Múnich, cuando fui a la Universidad, o en Filadelfia, al principio de mi estancia en la casa enorme que siempre estaba fría. Creo que mi estado de ánimo se ha ido transformando y acepto las realidades con mayor ecuanimidad.
Lo que si he vuelto a descubrir es la delicia de las sopas. Hay una sopa aquí que se llama “Hanim Ağa” o sopa de la “Patrona Viuda” que es una mezcla de lentejas, legumbres y pasta, un poco como la sopa agridulce china que tiene algo de sabor a vinagre y al mismo tiempo una consistencia como de salsa transparente, untuosa o cremosa muy agradable. El otro día preparé una sopa de papas y puerros. Hemos comida en las cocinas económicas sopas sabrosas para esta época de frio. Esto me recordó un libro, L’abeille et l’Architecte, en que Mitterrand describe sus caminatas por la Charente, ya siendo presidente, y de sus comidas preferidas tipo campesino, que saboreaba ahí, como una sólida rebanada de jamón cocido con papas nuevas cocidas solo con sal o un plato de sopa con una buena rebanada de pan en el fondo sobre la cual vertía el potaje y un chorro de vino tinto. A tal grado era Mitterrand apasionado de este estilo de comer que en los últimos años de su presidencia le pidió a Jack Lang –su ministro de cultura y muy buen amigo- que le consiguiera una cocinera del campo porque ya estaba hastiado de las comidas fru-fru del Eliseo. Solo comía lo que le preparaba Mme. Delpeuch, la cocinera que le consiguió Lang y a la que le dio solamente las instrucciones que cocinara como su abuela. A lo que Madame Delpeuch le contestó que “solo las abuelas cocinan como las abuelas” pero que ella haría lo mejor que pudiera. Estuvo con Mitterrand los dos últimos años, viviendo, además en el mismo edificio que Anne PIngeot, la amante de Mitterrand con quien tuvo a Mazarine.
ESAS COMIDAS SENCILLAS, SABROSAS, FRESCAS Y LLENAS DE sabores del campo son algo que todos nosotros, We the People, aspiramos con mas frecuencia. Hoy, Lunes 3 de Febrero, salimos a caminar en Beşiktaş para comprar algunas cosas que necesitábamos. Al pasar frente a una dulcería turca, me volví a maravillar de la extraordinaria calidad, precisión, variedad y belleza de los dulces turcos, muchos de ellos hechos con masa en finas laminas, estrechas tiritas, finos fideos, con múltiples capas de pistaches o nueces o piñones, horneados hasta obtener un color dorado uniforme y bañados en un jarabe de agua con miel o azúcar con miel; muchos de ellos están espolvoreados de pistaches sin cascara, finamente picados. Precisamente al ver una de estas vitrinas le comenté a Sabâ que extrañaba mucho el mercado de Üzküdar - la terminal del transbordador que nos llevaba a Ataşehir cuando Deniz vivía allá. Y particularmente el puesto en donde vendían Lokma o loukoumiades como le llaman los griegos.
Estas son una bolitas ligeramente mas pequeñas que las de golf, hechas de masa muy ligera, llena de cavidades, porque tiene mucha levadura y que fríen en una freidora hasta que obtienen el famoso color dorado de los postres de aquí. Las sirven bañadas en un jarabe de miel con agua y calientitas. Son deliciosas. La primera vez que las probamos fue en Tesalónica en un viaje que hicimos en familia a Grecia. No volvieron a aparecer en mi vida hasta Üzküdar y por eso me lamenté que ya nunca mas las habíamos visto.
Una de las cosas que queríamos comprar era pescado, pero de paso a nuestra encomienda Sabâ y yo nos metimos a almorzar en una de esas cocinas económicas que nos fascinan, en donde comimos la sopa del día que era de lentejas coladas, sabrosísima y compartimos una empanada turca, que se llama Gözleme, del tamaño de una pizza mediana, hecha con harina, agua y levadura, tan fina como una hoja de papel y calentada sobre un comal a la temperatura perfecta que rellenó previamente la señora que hace los Gözleme con un poco de puré de papas, espinacas cocidas, un poco de carne molida y queso rallado y que llegó humeante a la mesa. Estas “Gözlemeras” son bastante ubicuas en algunas zonas de Estambul y se les ve de inmediato porque están sentadas en una vitrina del restorán con su mesa redonda de madera plana, llena de una ligera capa de harina y su comal al lado. El Gözleme lo preparan como si fuera un pastel, aplanando la masa con un rodillo de madera muy fino y le van dando vuelta a la tortilla hasta que la pueden levantar con el rodillo y la masa se ve completamente translúcida Las señoras están siempre vestidas en forma tradicional pueblerina. Salimos satisfechos.
De ahí fuimos a una pescadería que Sabâ habia contactado de antemano porque pueden llevar el pescado fresco directamente a la casa. Mientras estábamos comprando el pescado, Sabâ volteo la cabeza y así, como una aparición mágica, estaba un carrito con dos personas vendiendo Lokmas ! Tal fue la sorpresa y la alegría que mostramos que el pescadero nos dijo: ”Vayan a comprar su Lokma mientras preparamos el pescado.” Compramos una cajita para traerla a casa y compartirla con Deniz y el vendedor nos dio una bolita a cada una para probar. Sabâ está decidida a llevar a este carrito y sus dulceros a Los Angeles y yo a regresar con mucha frecuencia a Beşiktaş que ya era un lugar favorito pero ahora mas! Regresamos a la pescadería, la mercancía estaba lista y Sabâ hizo arreglos con el pescadero para que nos entreguen el pescado en casa cuando lo necesitemos. Este es uno de los maravillosos servicios que tienen las carnicerías, verdulerías, tiendas de abarrotes y en este caso pescaderías, porque traen a la casa todos los productos frescos con solo una llamada de teléfono!
BUENO, SIEMPRE Y CUANDO SIRVA EL TELEFONO DE LINEA porque los celulares parecen estar mejor organizados. Me parece que hay dos compañías de teléfono solamente: Türk Telekom (TT) y Vodafone. El problema consiste en que TT siempre está retrasada en sus avisos de pagos, pero si no ha sido pagado el teléfono entonces le cortan a uno el servicio y tiene uno que acudir en persona a pagar no solamente el recibo sino también la reconexión de línea. Eso pasa frecuentemente aquí con Deniz y aunque Sabâ la ha tratado de convencer de que envíe al portero cada mes con unos cinco días de anticipación para que pregunte de cuanto es el recibo y lo pague, todavía no ha ganado esa batalla. El resultado es que la semana pasada estuvo cortado el teléfono durante tres días de la semana, al hijo del portero se le olvidó ir a pagar y fue hasta el sábado y luego TT se tardó varios días en reconectar. A mi me parece que lo mejor seria suspender el servicio o cambiar a Vodafone, pero por alguna razón mis sugerencias no tienen aun eco. Como no recibo llamadas, mas que una o dos al mes, no me preocupa mucho, pero We the People, como decía Cortés “Hay que se joder!
ESTAMOS ECHANDO A PERDER LA CREATIVIDAD DE NUESTROS HIJOS desde el momento que los llevamos a la escuela. Cuando los niños llegan a la escuela no tienen prejuicios ni temor de cometer errores. Por eso su nivel de creatividad es enorme. Cuando hacen un dibujo, ellos no saben que existe la escuela romántica o el expresionismo creativo o el cubismo o el clasicismo o el impresionismo. Lo único que saben es que sus dibujos reflejan la realidad que están viendo en ese momento. Cuenta Sir Ken Robinson que una maestra le pregunto a una niña de seis años qué es lo que estaba dibujando y ella contestó “A Dios.” “Pero nadie ha visto a Dios ni sabe como se ve” le respondió la maestra. A lo que la chiquilla le contestó ”Espérate a que acabe mi dibujo.”
Todo el sistema educativo está basado en una premisa: hay que ir a la universidad. Y la razón de esto es que los que hacen los programas educativos son todos universitarios. No son bomberos, plomeros, enfermeras, electricistas, carteros, mecánicos, impresores o escritores. Son todos profesores. No deja de sorprenderme que estamos tratando de educar a niños que ahora tienen ocho años y que van a entrar al grupo de trabajo dentro de unos 14 años cuando ni siquiera sabemos lo que se va a necesitar para trabajar dentro de cinco años. ¿Cómo podemos predecir lo que se va a necesitar dentro de catorce años?.
Cuando se empezó a formar el sistema educativo en los países más avanzados, los que empujaron las escuelas públicas fueron los precursores de la era industrial. Por lo tanto su interés era en entrenar a personas que pudieran trabajar en sus industrias. Pero poco a poco los académicos, incluyendo a los clérigos, empujaron la idea de que la educación debía tener como meta el saber, no necesariamente el saber hacer. A principios del siglo pasado terminar una licenciatura en la universidad era una garantía de obtener un trabajo. ¿Ahora quien pude garantizar que ,cuando los niños que hoy están en primaria terminen sus licenciaturas, van a tener un trabajo? ¿No hemos inclusive visto cómo las empresas ahora exigen no solo maestrías, sino doctorados para dar trabajos?
Necesitamos cambiar completamente nuestra manera de pensar y entender que el fin de la educación no es ir a la universidad ni siquiera terminarla. Siempre he dicho: ”No dejes que la escuela interfiera con la educación de tus hijos.” Pero son muy pocas gentes las que me han hecho caso. Mis hijos afortunadamente tuvieron el apoyo de su mamá y el mío para dejar de ir a la escuela cuando habia cosas mas interesantes que hacer, como irse de viaje o a vivir a Alemania o a Rusia o tomarse un año sabático o cambiar de rumbo o de escuela o de país, Por eso tienen una flexibilidad que pocos otras personas tienen en la vida.
Cuando Gillian Lynne era una chiquilla, el director de la escuela mandó llamar a su mamá y los tres se sentaron a platicar porque Gillian estaba siempre en el salón de clase caminado de un lado para otro y no prestaba mucha atención. Como todavía nadie sabia que se podía tener ADHD, no le diagnosticaron el síndrome contemporáneo a Gillian. Despues de que el Director le dijo a la mamá de Gillian que la niña siempre estaba moviéndose, le pidió a Gillian que se quedara en la oficina y antes de salir a hablar con su mamá prendió el radio. Desde afuera de la oficina le dijo a la mamá de Gillian. “Mire, ya se levantó y ahora está bailando. No debe estar en la escuela; debe estar en una academia de danza.” Afortunadamente la mamá de Gillian entendió, porque resulta que Gillian Lynne se volvió prima ballerina en el Roya Ballet y luego fue la coreógrafa de Cats y del Fantasma de la Ópera. Si no le hubieran permitido a Gillian seguir con su creatividad ahora seria una viejita retirada de la compañía de seguros en donde hubiera sido contadora.
¿Cómo podemos tener una sociedad de innovación y de creatividad cuando lo único que hacemos es poner a las matemáticas y las ciencias hasta arriba y al arte hasta abajo. Ademas, pintura y dibujo antes que música y danza?
¿Que es lo que necesitamos hacer para romper este ciclo totalmente irracional de educación que le estamos dando a nuestros hijos sin permitirles que encuentren un camino que sea el que les de la mayor posibilidad de ser felices. Porque, si son felices, irán al trabajo que les llene de felicidad y no al que les llene de aburrimiento y de pesadumbre. ¿Cuando va a empezar la verdadera revolución de la educación que hemos estado oyendo desde hace mas de 20 años? Es hora de que We the People tomemos las riendas de la educación de nuestros hijos y logremos romper las cadenas que por tantos años han tenido a nuestras imaginaciones ancladas en lo obvio y lo repetitivo.
Qué buenos que Cervantes no fue a una escuela pública en donde no lo dejaban imaginarse a Don Quijote o que Velázquez no fue a la preparatoria para aprender matemáticas, porque su papá quería que fuera cajero en la tienda de la familia. Liberemos los espíritus de los niños y dejémosle progresar con libertad de creatividad e innovación.
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