DOHA
15 de Marzo de 2016
POR FIN TERMINO LA CONFERENCIA DEL NEW YORK TIMES Art For Tomorrow, que se llevó a cabo en el Hotel W de Doha, capital de Qatar. Esta conferencia nos permitió “matar dos pájaros de un tiro”, como dice la expresión porque asistimos a la conferencia y vinimos a Qatar. Ambas experiencias fueron interesantes, cada uno de su propia manera.
Esta es la segunda vez que la conferencia tiene lugar aquí. La primera vez me habían invitado como orador y, después de muchas dificultades y negociaciones con los vuelos decidí no asistir porque me pareció que el trato de los agentes del New York Times me daban no era flexible ni me permitía llegar y salir de Qatar cuando yo quería. Pero esta vez nos invitaron a asistir a la conferencia y nosotros arreglamos nuestros vuelos lo que hizo que el viaje fuera eficiente y cómodo.
EL CENTRO DE DOHA ES COMO UN MINI HONG KONG por la proliferación de rascacielos de mas de 30 pisos, todos muy modernos, proyectados por arquitectos de renombre mundial y comprimidos en una superficie extraordinariamente reducida, lo que hace que esta parte de Doha se vea similar a la llegada a Nueva York por la noche, solamente que la aglomeración es de 15 cuadras por lado y no de 18 por 150.
Desde que llegamos al aeropuerto nos dimos cuenta que la arquitectura es algo a lo que le prestan mucha atención los qatarís, pues el aeropuerto de Doha es un enorme edificio que tiene un tren en el interior del aeropuerto para poder recorrer las distancias enormes de todas las puertas de acceso a los aviones.
Moderno, pero sin mucho espíritu, fue como lo describió Sabă. La cola en Migración fue muy larga, con un policía prepotente ordenando a todos los pasajeros que se formaran en filas desiguales y arbitrarias. Al llegar a la aduana una funcionaria de ese departamento que se graduó en la misma Academia de Prepotencia que el policía nos seleccionó al azar y nos mandó a que nuestro equipaje pasara por una maquina de Rayos X que no detectó nada prohibido. A la salida de la aduana nos esperaba un empleado de la empresa de turismo que proporciona transporte del aeropuerto a los hoteles y nos acompañó al coche, puso nuestro equipaje en la cajuela, se subió al lado del chofer y nos fue informando sobre los edificios importantes a lo largo del camino.
LA ILUMINACION DEL AEROPUERTO HACIA EL CENTRO de la ciudad es impresionante porque, a lo largo de la autopista de cuatro carriles por lado. recientemente inaugurada, se encuentran postes de luz que están iluminados por dentro con colores que cambian , en la misma paleta que las columnas que se encuentran a la llegada de LAX. La diferencia es que estos postes son de un diámetro de unos 50 centímetros y un alto de unos 12 metros. Están colocados cada 30 metros, a lo largo de unos 5 kilómetros, por lo que se vuelve una instalación específica del sitio (site-specific art) que es divertida porque los colores pastel tiene su propio ritmo inesperado. Muy interesante es la textura de los postes porque están recubiertos con una malla de metal que es una algarabía de formas islámicas. Los postes tiene dos ranuras a toda su altura, lo que permite que las luminarias hasta arriba sean bajadas para poder cambiar los focos ; o subir banderas para recibir a algún jefe de estado o de gobierno que visite estos parajes.
LA AUTOPISTA SE TRANSFORMA EN AL CORNICHE, es decir la ruta de la Cornisa que no es tal; en realidad es una costera y no una cornisa. Va rodeando toda la bahía de Doha y en ese momento se puede percibir a lo lejos, del otro lado de la bahía el centro de Doha. Eran cerca de las 7 de la noche cuando iniciamos el recorrido; la luna estaba en cuarto creciente, cuando se pueden ver a ojo desnudo sus cráteres. El cielo oscuro pero las estrellas ausentes por la iluminación misma de la ciudad. Muchas embarcaciones con tubos de neón de varios colores marcando las aristas de las embarcaciones que salen a dar vueltas por la bahía o van a la Isla de los Plátanos, que es un campo recreativo con restoranes, muy concurrido por los locales, en su mayoría expatriados.
Pasamos frente a las oficinas del Emir, un enorme palacio, sin carácter, pero monumental, semejante al Palacio Nacional de México en sus dimensiones y en el numero de sus ventanas, pero no en su estilo. Después pasamos frente a un fuerte, en forma de cono escalonado, por el zoco, iluminado y abierto sobre todo en las noches, para evitar el calor candente del medio día y por el “Ministerio del Misterio”, que así lo llame porque solamente tenia prendidas las letras de “Ministry of “ y puesto que el edifico estaba oscuro me pareció un nombre apropiado. Al día siguiente descubrí que era el Ministerio del Interior.
Por fin llegamos al centro de la ciudad en donde nos sorprendió la escala de los edificios y la calidad de su iluminación, Ahí, en medio de toda esta abundancia de arquitectura se encuentra el hotel W. El servicio muy eficiente y muy amable. Nos recibió Ricky, un brasileño que hablaba, como el mismo decía “portuñol” y que nos trato con mucha eficacia y la alegría característica de los cariocas.
La habitación muy cómoda, con una decoración muy especial, Enfrente de la cama hay una pantalla de televisión al centro de un muro curvo oscuro enmarcado por un arco del proscenio, que le da el aspecto de un pequeño teatro. La cabecera de la cama también está enmarcada por unos muros acojinados, del piso al techo del cuarto y de unos 50 centímetros de profundidad, dándole a todo un aspecto muy curioso porque es evidente que el punto central de la decoración es la imagen de la televisión. Pero como siempre en los W toda la lencería de cama y baño muy cómoda. Recuerdo que hace varios anos Alex me invito al W de Nueva York y la pasamos muy bien. Fue mi primera estancia en esta cadena, que. Al menos en Doha, ha mejorado aún mas.
DOHA TIENE UNA POBLACION DE UN MILLON DE habitantes que es como el 40% de la población de todo el país. La bahía da al Golfo Pérsico, lugar de tantos conflictos por el paso de los petroleros por el estrecho de Ormuz.
Doha fue fundada en 1827 y fue declarada la capital oficial de Qatar en 1971. Es una ciudad interesante porque es súper moderna y extraordinariamente rica. Se puede ver en la calidad de los edificios, de las calles y banquetas y aun en los edificios públicos. Desde los años 40s, cuando descubrieron el petróleo, el emirato ha ido tomando unas dimensiones cada vez mas crecientes y la estrategia que ha seguido el Emir consiste en crear una aerolínea de la mas alta calidad, sostenida por el gobierno, promover las manifestaciones deportivas internacionales cono los Juegos Asiáticos, los Juegos Panárabes, la Copa Asiática y, en 2022 la Copa Mundial.
Esta ultima ha sido muy controvertida porque las temperaturas en el verano superan a los 40º C o sea los 100º F forzando a la Copa a celebrarse en el otoño, lo que va a desquiciar el programa de partidos de futbol que tienen su mayor público en esas épocas. Mucho se ha hablado de que Qatar “compró la Copa dando dinero a los miembros del Comité Ejecutivo de la FIFA. Los Qatarís no tienen una tradición de servicios, como los hoteles, o de construcción de rascacielos, así que, como en los otros Emiratos y en Arabia Saudita y Kuwait, son los trabajadores de Tailandia, Sri Lanka, Indonesia, India, Kenia y Somalia los que hacen todos estos trabajos. Para los turistas es muy bueno porque los trabajadores procedentes de estos países son muy amables y generosos, a diferencia del carácter brusco de los arabas.
DESAFORTUNADAMENTE LA CONFERENCIA NO FUE tan interesante como habíamos pensado. Nada tiene que ver con las conferencias como TED o EG. Hemos asistido a otras semejantes del NYT y esta, para mi, fue la menos interesante. Estaba el famoso artista Jeff Koons, que mostró transparencias de algunas de sus obras (un baloncesto en una caja de plástico, unas flores hechas de plástico, como si fueran globos desinflados, una escultura gigante de un perro rojo, exactamente igual a los perros de globos que hacen en las fiestas de los niños) y explicó toda su obra en función de los valores de los filósofos alemanes del siglo 18. Habló el presidente de Qatar Airways, sobre el aeropuerto de Qatar y cómo es el mejor aeropuerto del mundo: bastante aburrido porque todos habíamos ya visto el aeropuerto. Una artista describió su obra en frases incoherentes y con muchos nervios. Si nada mas hubiera enseñado su obra digital, que forma patrones multicolores fascinantes y se hubiera quedado callada, hubiera sido perfecta.
LO MEJOR DE TODO FUERON LOS CiBORGS. Neil Harbisson y Moon Ribas. Neil tiene una antena implantada en el cerebro que le permite recibir señales de Bluetooth y por lo tanto información del Internet o telefónica y vibraciones del espectro electromagnético, o sea que puede oír los colores. Es oficialmente reconocido por el Reino Unido como un organismo cibernético. Es muy serio cuando explica todo el proceso y es notable que sea verdaderamente un hombre cibernético
Moon tiene un implante en el brazo que está conectado al sistema de terremotos global lo que le permite sentir, por medio de vibraciones en su brazo, todos los terremotos que están pasando por el mundo, que son constantes.
Él nos interpretó el sonido de los colores que estaban viendo los astronautas desde la estación espacial, porque está conectado con NASA, y ella tocó unos tambores de acuerdo con la intensidad del terremoto que estaba sucediendo en alguna parte del mundo.
En los pocos minutos que estuvo en el escenario hubo uno de 3.2 en la escala Richter en Indonesia y uno de 4.6 en Chile. Definitivamente eso fue lo mejor de esta conferencia.
FUERA DE LA CONFERENCIA FUIMOS a la inauguración de un exposición de arte contemporáneo chino en donde nos solamente nos quedamos sorprendidos de la extraordinaria creatividad de los artistas sino que, además, tuvimos la oportunidad de conocer a varios de los artistas que estaban ahí. De todo lo que sucedió en este viaje tengo que decir que lo que mas me gusto y se me hizo que verdaderamente valió la pena fue ver esta exposición. Posteriormente una conocida de Sabă le regalo un catalogo de la exposición por lo que tendremos este recuerdo muy presente.
NOS DIMOS UNA VUELTA POR EL ZOCO, construido hace poco tiempo pero aparentando ser antiguo. Encontramos muchos negocios que venden las camisas largas que llegan al suelo y que usan los habitantes de esta región, con mancuernillas y cuellos duros, siempre impecablemente blancas yperfectamente planchadas, y desde luego, kufiyas, que no compramos porque ya paso la época de disfrazarse de jeque árabe. Lo que sí encontró Sabă fue un tablero de backgammon o “tabla” como le dicen en turco, que venia buscando desde hace mucho tiempo. El tablero es en realidad una caja que tiene el tablero de “tabla” al interior y al exterior es un tablero de ajedrez. Meticulosamente hecho de incrustaciones de maderas multicolores, en diseños islámicos, o de concha nácar. Había buscado este tablero en el bazar de Estambul, el las calles de Viena, en Marruecos y finalmente lo encontró en Doha. El vendedor nos dijo que proviene de Siria.
COMO LAWRENCE DE ARABIA, TODA AVENTURA EN EL DESIERTO llega a su fin en algún momento y, sin haber ido a un paseo por las dunas, ni visto algún camello, retomamos la ruta de postes LED rumbo al aeropuerto “más moderno” y nos embarcamos de nuevo para regresar a Estambul, estando de acuerdo que probablemente nunca regresaremos a Qatar, pero contentos de haber visto la exposición de arte contemporáneo de China y obtenido nuestra “tabla” de juegos de salón
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